Saltar la navegación

Breakout, parte 2: Desmontamos el quirófano machista.

Los misterios del doctor VMC

Duración:
20/30 min
Agrupamiento:
Cinco equipos. En conjunto.

Desde hace algunos años, tanto los videojuegos independientes como algunos AAA, aunque sigan funcionando como un escenario para la competencia salvaje y la violencia extrema, han incluido a las mujeres en su repertorio de personajes jugables, tanto heroínas como enemigas, con el propósito de ampliar su público y, en consecuencia, multiplicar sus ingresos.

Quirófano
Simon Gibson. Giphy. Quirófano loco (CC BY-SA)

Los misterios del doctor Videote Mabuse Caligari.

Sin embargo, todavía hay que revisar muchos aspectos en su caracterización de los personajes femeninos, puesto que someten a las mujeres a una operación de filtrado y adaptación, como si todas ellas tuvieran que pasar por el quirófano del deseo machista, antes de ser usadas o consumidas, para modelar su cuerpo según los gustos de los hombres. Como veremos, tampoco el Quijote, a pesar de su modernidad, puede hurtarse a una crítica razonable.

Quizá la razón principal es que el proceso de producción ocurra a espaldas del público y, sobre todo, rechace la crítica de las mujeres.

Doctor
Joaquín José Martínez Sánchez. Las trampas del doctor (CC BY-SA)

La mejor alternativa.

Por otro lado, las mujeres han entrado con fuerza como autoras en el terreno de la ficción fantástica y cultivan géneros que antes parecían estarles vedados: la ciencia-ficción (p. ej. Ursula K. Le Guin), las distopías (cfr. Divergentes, Los juegos del hambre) y los videojuegos de cualquier género, con el efecto de que las historias ganen en calidad y en diversidad. 

Desde luego, también es posible que los hombres nos eduquemos como inventores que respetan la diversidad de cuerpos y de culturas, en vez de fabricar personajes inverosímiles o incluso aberrantes. ¿Jugamos a desmontar el quirófano machista, donde se deforma a las mujeres reales y se producen pesadillas?

Mujeres protagonistas
Joaquín José Martínez Sánchez. Mujeres protagonistas con personalidad propia (CC BY-SA)

Mecánicas y dinámicas del breakout.

Ya hemos tratado sobre ellas en la introducción a la primera parte, pero es oportuno recordarlas

Mecánicas.

Misterios que aclarar, preguntas que responder, claves y códigos que descifrar, mapas que recorrer, billetes para viajar, personas y personajes que conocer, un candado virtual y un cofre real que necesitamos abrir.

Todas las mecánicas se contienen en un dispositivo virtual sencillo, fabricado con la app Genial.ly. Pero podemos y debemos hacer uso de los materiales del REA: páginas, enlaces, imágenes, vídeos de Feminist Frequency. 

Dinámicas.

Trabajar en equipo e intercambiar información, producir textos y organizar imágenes, moverse por un espacio real/virtual delimitado, viajar en el tiempo y en el espacio por itinerarios de una sola dirección. Se quiera o no, estamos en un juego de lógica donde prevalece la racionalidad para encontrar soluciones, aunque las emociones ayudan a motivarse y a disfrutar cada etapa del juego.

Subrayemos que el objetivo no es llegar los primeros, sino salir todas y todos juntos, por lo que habrá que inventarse prácticas y estrategias de comunicación entre los equipos: por ejemplo, que uno de los roles de cada equipo, además de investigadoras, secretarias, moderadora/coordinadora, sea el de emisaria o embajadora, con la tarea de dar y recabar información.

Otra estrategia inteligente consiste en procurar que no solo se establezcan roles y se repartan tareas en el equipo, sino que sean rotativos, de manera que no os rindan los obstáculos, ni os venza el cansancio, ni os enfrentéis porque alguien ralentiza el trabajo de las demás.

Claro que también podemos apasionarnos individualmente, cada uno a su capricho, y perdernos varias o muchas veces durante el juego; ponernos celosos de otros equipos, no compartir los descubrimientos, y enfadarnos porque los demás tampoco los comparten; responder de forma irreflexiva o por azar, retroceder, marearse... Esas emociones son posibles, pero negativas. No lo recomendamos.